- Tabarnia no existe - Informativo - Between Flashes

Vaya al Contenido

- Tabarnia no existe

Between Flashes
Publicado por en Actualidad ·
Tags: Tabarnianoexiste
  • La comunidad autónoma de ficción incluye unidades territoriales con mayoría soberanista o redibujadas aleatoriamente


Mapa de Tabarnia creado por la plataforma bcnisnotcat (bcnisnotcat.es)

Tabarnia es un territorio que no existe ni siquiera en la ficción. La “propuesta de partición de Cataluña” promovida por un grupo anticatalanista se sustenta sobre realidades territoriales falseadas o sobre un rediseño arbitrario de las históricas unidades comarcales. El mapa de Tabarnia sería lo que en ciencia política se conoce como un Gerrymandering, un término que alude a “la manipulación de las circunscripciones electorales de un territorio, uniéndolas, dividiéndolas o asociándolas, con el objeto de producir un efecto determinado sobre los resultados electorales”. Esa técnica “puede ser usada para mejorar o empeorar los resultados de un determinado partido político o grupo étnico, lingüístico, religioso o de clase”.

En el caso de Tabarnia, y sin entrar en el debate de hasta dónde es troceable la soberanía (o cuál puede ser la unidad básica titular de la misma y que podría tener derecho a decidir sobre su destino), el problema es que su diseño territorial no responde a ninguna lógica histórica o administrativa. El nacionalismo catalán considera al conjunto de Catalunya como sujeto de soberanía, mientras que el español otorga esa capacidad exclusivamente a la totalidad de España, sin que en ningún caso se planteen un rediseño de esas demarcaciones.


Mapa de Tabarnia creado por la plataforma bcnisnotcat (bcnisnotcat.es)

A partir de ahí, y por debajo de esos niveles territoriales (autonómico o estatal), aparecen las provincias, las veguerias y las comarcas. Y eso significa que cualquier troceamiento de la soberanía (española o catalana) o cualquier rediseño territorial deberían respetar ese escalafón y adecuarse a esas unidades administrativas. En este sentido, por ejemplo, tendría una cierta lógica que los impulsores de Tabarnia se acogieran a los resultados provinciales para plantear una eventual secesión de algunos territorios de una Catalunya separada a su vez de España. Y ahí sí podrían apoyarse en los resultados electorales en la provincia de Barcelona (donde el independentismo cosechó sólo el 44% de los votos) o incluso en la de Tarragona (donde se quedó en el 49,5%).

Y por supuesto, los impulsores de Tabarnia también podrían descender al nivel comarcal para defender la segregación de una hipotética Catalunya independiente de aquellas zonas que hubiesen reflejado una clara oposición a la secesión. El problema es que cuando lo hacen pasan por encima de las realidades electorales. Así, en algunos de los mapas difundidos sobre la ficticia Tabarnia se incluyen comarcas como el Alt Camp o el Alt Penedès, donde el 21-D el independentismo rozó el 62% de los votos, o el Maresme, donde también fue mayoritario, con más del 52% de los sufragios. Y, finalmente, para darle dimensión al engendro geopolítico, sus promotores trocean comarcas donde el independentismo fue globalmente mayoritario –como el Bages o la Selva- e inventan un estrambótico “Bages Español” o una no menos estrafalaria “Selva Española”, en contraposición a un “Bages Catalán” o a una “Selva Catalana”. “El sueño de la razón inventa mapas.”.





sin comentarios


Regreso al contenido